UN
paseo junto al río jara
Situación geográfica: Tarifa.
Punto de partida: Carril pasado el puente sobre el río
Jara.
Duración: Una o dos horas.
Dificultad: Baja.
Con la cercanía del otoño,
el turismo disminuye en las playas y es el momento apropiado
para conocer de cerca, a pie, uno de esos parajes tan atractivos pero que
estamos acostumbrados a ver sólo desde el coche.
Hablamos de las desembocaduras de los ríos Jara y Vega, en Tarifa.
Yendo por la carretera Nacional 340 en sentido
Cádiz, a unos cinco kilómetros de Tarifa se cruza
un puente sobre el río Jara. Nada más pasarlo, a
la izquierda, se mete en el pinar un carril de tierra. Podemos dejar el coche
aquí y empezar nuestro itinerario a pie por el pinar
intentando marchar en paralelo y junto al curso del río.
Pronto veremos en su centro los restos de un antiguo puente de
piedra y un poco más allá la playa de Los Lances. Es el
momento de girar a la izquierda para avanzar por la zona de
marisma en que se unen las dos desembocaduras. Es más
una zona de encharcamiento sometida a la dinámica de las
mareas, separadas la mayor parte del tiempo del mar por las dunas que forman las
arenas blancas de la playa. Al quedar los arroyos en su
desembocadura incomunicados temporalmente con el mar, el agua
no llega a renovarse, lo que crea unas condiciones de salinidad
a las que se adapta una vegetación variada: esparto,
juncos, salicornia, pinos, zulla, lentisco, zarzas, zarzaparrillas, o Halimione portulacoides. Pero la diversidad de biotopos de la zona --pinar,
marisma, esteros, dunas, laguna de aguas salobres-- y su
estratégica situación en las rutas migratorias
dan a este lugar una gran riqueza de avifauna. Otoño y
primavera son momentos propicios para la observación del
paso del Estrecho que cada año emprenden millones de aves. En
Los Lances se han llegado a censar 178 especies de aves
diferente.Las más comunes son el correlimos
tridáctilo, la gaviota de Audín, la gaviota
sombría, la gaviota argenta o el charrán bengalés.
Pero también se observan patos de diferentes especies, o
estorninos, golondrinas, abejarucos o milanos y otras especies
de rapaces. Entre los animales terrestres abundan los reptiles y
entre los mamíferos es de destacar que en las aguas del
río Jara se ha llegado a ver algún ejemplar de
nutria.
Si lo que queremos es ver toda la marisma
encharcada y las aguas del río Jara llegando al mar
habrá que esperar al invierno para que las lluvias y la
pleamar faciliten el espectáculo natural.
Y si nos quedan ganas de andar, podemos
seguir hasta llegar a Tarifa o retroceder y poner rumbo a la
duna de Valdevaqueros. En cualquier caso la belleza del paisaje
está garantizada. Al otro lado del mar, África permenece
inalterable.
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