octavio sánchez machuca y el retorno del
dragón
Capa y espada, intrigas y pesquisas, en
un juego de ajedrez, el del gran asedio contra Gibraltar que en
gran medida cerró nuestro siglo de las luces sin
sacarnos necesariamente de las tinieblas del absolutismo.
España estaba lejos de los últimos de Filipinas
y, en realidad, era la primera potencia de su tiempo aunque
Inglaterra le disputara el dominio de los mares. Ése es
el contexto de El alma en la
batalla (Ed. Algaida), la nueva
novela del escritor linense Octavio Sánchez-Machuca, que
principia en Puente Mayorga pero que transcurre en gran medida
en el Madrid de Carlos III. Allí se desarrollan las
peripecias de Beltrán Ochoa, capitán de Dragones de Pavía al
que ya conocimos en la primera entrega de sus aventuras, El asedio del diablo, publicado por esa misma editorial.
Apenas han pasado dos meses desde que ese
pesquisidor audaz, apasionado y pendenciero, llegara a penetrar
en la fortaleza británica, a la que primero se
bloqueó y luego sufrió un asedio tan disparatado
como inútil. Ahora, tendrá que asumir de una vez
por todas que uno nunca sabe dónde acecha realmente el
enemigo. El éxito comercial del primer título no
sólo ha motivado esta secuela sino que ya se anuncia un
tercer relato de este mismo personaje que probablemente
esté disponible en librerías a finales de
año. En cualquier caso, con esta propuesta trepidante,
amena y no exenta de rigor, Sánchez-Machuca consolida el
entorno histórico de Gibraltar como paisaje literario, a
la manera de cómo ya lo han abordado otros autores como
Mario Ocaña Torres con Los
señores del viento (RD
Editores) o, al menos como punto de partida, Francisco
Núñez Roldán con De Algeciras a Estambul (también
en Algaida). Sánchez-Machuca asegura que se trata, en
definitiva, de “un homenaje a la zona, que está
falta de cariño sobre todo desde el punto de vista
histórico y más teniendo en cuenta la riqueza
histórica y cultural de la comarca”.
Nacido en Sao Paulo en 1963 y afincado en
La Línea, Octavio Sánchez-Machuca ha compaginado
la docencia universitaria desde finales de los 90 con la
investigación sobre la España del siglo XVIII,
precisamente bajo el reinado de Carlos III. Es doctor en
Ciencias Políticas y Sociología por la
Universidad de Granada y cuenta con numerosos artículos
publicados sobre temas históricos. Al novelista, por lo
tanto, también le avala su condición de
historiador, de la que ha dado sobradas pruebas en
títulos como Gibraltar
1779-1783. Diario de una campaña, sin que prescinda de la perspectiva del
análisis que dejó patente en su ensayo Origen y evolución de la política
española sobre Gibraltar.
Por las páginas de El alma en la batalla, aparecen personajes reales como Antonio
Moñino, conde de Floridablanca, aunque no parece que el
comerciante Antonio Olondriz tenga nada que ver con el
artillero del mismo nombre que, sexagenario, se enfrentó
veinte años después a los ingleses en Buenos
Aires. Pero más que un retrato coral de la España
que refleja, es un legítimo y formidable instrumento de
evasión y entretenimiento. Y, en pleno reinado de la
novela histórica, resulta uno de los escasos
títulos que se centran en un periodo tan apasionante
como desconocido del pasado español. |