camino
de calafate
Situación geográfica: Municipio de Algeciras.
Punto de partida: Cruce de las carreteras de Getares y de Las
Pantallas.
Duración: Ida y vuelta, cuatro horas.
Dificultad: Media.
Este itinerario se puede realizar durante
cualquier época del año, pero si lo hacemos en
verano conviene hacerlo a primera hora de la mañana o a
última de la tarde.
Comenzamos en la carretera que une Las pantallas con
Getares. Durante la primera mitad del trayecto el paseo
discurre por una carretera militar asfaltada. Al principio y a
la derecha nos encontramos un valle y el arroyo Marchenilla que
es afluente del río Pícaro y nace en la sierra de Pelayo.
Más adelante subimos un pequeño repecho, desde
donde se contempla una vista de la ensenada de Getares y su
entorno y donde algunos historiadores ubican un pasado
histórico relacionada con la ciudad romana de Caetaria.
Seguimos por la pista y cruzamos un pequeño puente sobre
el arroyo del Lobo, que más adelante desemboca en la playa
de Getares. A partir de este paso comenzamos una fuerte subida
de unos veinte minutos por una zona que sufrió un
devastador incendio en septiembre de 2008. En este paisaje
predominan los acebuches, que van intercalándose con
matorral noble mediterráneo como lentisco y jerguen, ambos
protagonistas de los primeros estadios de la regresión
del alcornocal, acompañadas de coscojas, aulagas y las jaras pringosas.
Una vez superada la parte más inclinada de la cuesta,
llegamos a un pequeño puerto y a nuestra izquierda nos
encontramos con una angarilla que, una vez superada, nos da
paso a un valle y, al fondo, el majestuoso Estrecho de Gibraltar.
A partir de aquí, el sendero deja
de estar alquitranado y podemos observar bellos paisajes que
alternaremos con la flora y fauna del lugar entre las que
destacan, y siempre dependiendo de la época del
año: pequeñas aves como chochines, petirrojos,
mosquiteros y zarzales comunes en el invierno y mirlos y
currucas cabecinegras el resto del año. Conejos,
perdices y el lagarto ocelado también son
huéspedes de estas sierras. El meloncillo busca su
escondite intentando atrapar algún gazapo o lagarto y
puntualmente podemos obsevar alguna culebra bastarda. Algunas rapaces también
otean por la zona y dependiendo la época podemos divisar
ratoneros, águilas calzadas, culebreras, o buitres. Nos
encontramos en uno de los pasos migratorios más
importantes de Sur de Europa, en el parque natural del
Estrecho.
Siguiendo el carril a la izquierda
avanzamos hacia la urbanización de Punta Carnero y desde
aquí divisamos cala Arena, la cañada del Peral...
todas calas con un pasado histórico importante de
ataques de berberiscos, corsarios o contrabando. Para
finalizar, si nos apetece, podemos darnos un baño en el
Estrecho.
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