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LITERATURA INFANTIL / juvenil
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¿Y si me defiendo?
Actualmente, muchas prácticas de trabajos que implican riesgo, o son caras, se realizan en simuladores, de esta forman se eliminan riesgos, y cuando se llega a encontrar las mismas situaciones, pero reales, se actúa con la experiencia adquirida anteriormente. Los libros, sobre todo para los pequeños, actúan como verdaderos simuladores para trances en los que pueden encontrarse implicados en algunos momentos de sus vidas. Si reflexionamos con ellos los temas que aparecen en los libros los beneficios se multiplican y podrán enfrentarse a los problemas con una actitud crítica y seguridad.
¿Y si me defiendo? es un auténtico “simulador”, además de un magnífico relato, ofrece múltiples ocasiones para “vivir” experiencias difíciles junto con Krissi, el protagonista.
El relato nos narra de forma amena la realidad del acoso escolar con un lenguaje crudo, verdadero y, en ocasiones, chocante por la valentía de la autora a la hora de ser fiel en las posibles expresiones que pueden utilizan los personajes.
Krissi tiene miedo. ¿Por qué Bossy, Henny y los demás matones se meten siempre con él? Continuamente lo acechan para atormentarle. “¿Y si me defiendo?”, piensa Krissi. Pero no lo hace, sino que huye. Y entonces, por fin, se habla en su clase de la violencia extendida por la escuela. Y no sólo se habla del problema, sino que también se actúa.
Título: ¿Y si me defiendo?
Autora: Elisabeth Zoller.
Editorial: edebé
A partir de diez años.
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Mauro Almisas
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aproximaciones literarias
El libro de relatos que hoy comentamos se terminó de imprimir el 23 de abril de 2007. Lo dedicó su autor, In memoriam, a nuestro querido y común amigo Cristóbal Delgado Gómez, que había fallecido el 30 de diciembre del año anterior. El prólogo lo había escrito don Cristóbal, siendo por tanto, quizá, el último que escribió. Aunque lo titula modestamente, Aproximaciones literarias, su contenido nos revela un intenso trabajo y un compromiso firme por conseguir la belleza de las formas, junto con la amenidad del contenido.
Nos introduce a su lectura con un prefacio sentimental, manifestando que su himno y su bandera en esta lucha serán siempre la belleza literaria, la prosa elegante, fina e intemporal, esa que es capaz de perdurar en el tiempo.
La colección de relatos está dividida en dos partes, y en ambas creo que consigue las metas que se propone en el prefacio. En el primero, El sueño de escribir, nos traslada al ambiente de su casa y su familia; cómo unos y otros aceptan su afición literaria, las dudas que a veces le asaltan, y cómo le reconfortan y le animan los frecuentes paseos con su amigo y mentor. En el otro, Los pequeños detalles, trata en principio de la satisfacción que sintió al encontrar en casa de su tío un libro que tenía por perdido. Nos describe varios personajes de sus tiempos escolares y nos cuenta cómo cogió a un pequeño mirlo que había caído del tejado entre unas macetas de la ventana, y la satisfacción que le produjo echarle de nuevo a volar.
Estos, totalmente autobiográficos, nos descubren la sensibilidad de su carácter y la difícil facilidad con que nos hace ensimismarnos en su lectura.
En la segunda parte hay tres relatos más. El primero de ellos, galardonado con el primer premio del concurso literario Lola Peche del Casino de Algeciras, se titula Puente de Otoño. Trata de una bella y trágica historia de amor, del más puro romanticismo, descrita con tal maestría que hasta la última página te mantiene en vilo, aunque el final lo presientes.
Cálido sol de invierno es una historia de jóvenes, dos de los cuales son de familias adineradas; el otro es de una clase social más modesta, pero llegan a entenderse y las circunstancias hacen que esta amistad cree distancias, no exentas de sorpresas.
El último relato, Los gatos del cementerio, tiene la particularidad de despistar al lector, pues no son los gatos los principales protagonistas. Es otra historia de amor y de amistad. Un joven, Julio Márquez, volvía al pueblo en que había pasado su niñez con la intención de visitar el nicho de su amigo Santiago, ya que no tuvo tiempo de llegar a su entierro. Rememora sus vivencias infantiles, se reencuentra con amigas de la infancia y tiene también un final inesperado. Es un libro que al llegar a su última página, nos invita a reiniciar su lectura.
Título: Aproximaciones literarias.
Autor: José Martínez Zotarelli.
Editorial: Incipit Editores.
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Ricardo Silva Vázquez
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Juan m. león moriche está leyendo...
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poemas a toda plana, de Juan José Téllez. Ed. Visor. Madrid 2009.
Confieso que no soy un lector asiduo de poesía. Ya ni siquiera me interesa la novela, o la narrativa de ficción, como se suele decir. Ahora sólo leo libros de historia, ensayo o filosofía. Y libros de autores de izquierdas, a poder ser revolucionarios. No están los tiempos para blandenguerías. Serán cosas de la edad, o que me quedé colgado en el Ulyses de Joyce y en el Rayuela de Cortázar. Todo lo que ha venido después ni les llega ni se les parece. Así que prefiero leer el catálogo del Eroski antes que un librillo de un tal Reverte. Pero a lo que íbamos. Que no sea asiduo no significa que no me guste o que no sepa apreciar algunos de los secretos de la poesía . Juan José Téllez ha armado un libro magnífico, fruto de su pasión lectora, de buen catador de poesía, y de buen conocedor de los intríngulis del periodismo y de las cocinas en las que se fabrican las mentiras del mercado comunicativo. Como al Téllez lo que le interesa es la verdadera comunicación, la que se da entre persona y persona, o entre escritor y lector, en Poemas a toda plana nos ofrece un excelente menú. Todo un recetario de poesías de los más dispares autores, estilos, tonos y asuntos, pero organizados al modo en que se organizan los periódicos: Desde la portada a la contraportada, pasando por las noticias de nacional, local o deportes. También hay sitio para poemas que encajan en la sección de publicidad y hasta en la de radio y televisión. El libro se presentó en Algeciras el pasado 22 de enero y confieso que me sorprendí a mí mismo cuando adiviné el nombre del autor del poema que empezó a leer Juan Gómez Macías tras su elogio a la labor de Téllez. Era un poema de Mario Benedetti que se titula Interview y que abre la sección de cultura. Sabidurías y bellezas del poeta uruguayo expuestas con ironía y clara sencillez en una entrevista figurada. Me ha gustado también el de Cristina Peri Rossi , porque expone con crudeza lo ridículo del periodista que pregunta, que busca carnaza o, en el mejor de los casos, pretende sublimar el dolor ajeno para hacer un bonito reportaje. Callarse es lo mejor que podrían hacer muchos ante verdades y horrores tan rotundos. En la sección de Sucesos viene el Hurricane de Bob Dylan traducido del inglés. Una crónica certera que demuestra la facilidad con que los poderes públicos, especialmente los armados, mienten a la prensa y la utilizan para sus fines confesables e inconfesables. Hay mucho más, en este libro. Con él sigo, intentando aprender un poco más de nosotros mismos, poner nombre y palabras bellas a esas certezas intuidas pero no expresadas, intentando disfrutar de la poesía, en fin.
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Juan Miguel León Moriche
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